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sábado, 2 de febrero de 2013

ENSALADA DE NARANJAS Y AGUA DE AZAHAR

La indecisión de Ana, estaba haciendo que se nos echara el tiempo encima. A las 8.30, cerraban las puertas de la Casa de las Hermanas en Tanger y ya eran las 7
Aquel sábado del fin de semana que teníamos libre, nos habíamos levantado muy contentas porque planteábamos ir a pasar el día a Assila. En aquel momento eramos cuatro voluntarias en la Casa, una de Pamplona que venia de la Casa de las Hermanas de Napoles, ya que tenia problemas generacionales con sus padres y buscaba la forma de estar siempre fuera de casa. Siempre me digo a mi misma que recibimos mas de lo que damos haciendo voluntariado. Otras dos que venían juntas desde Valladolid y yo misma.

Después de desayunar entre risas en el Café Central, cogimos un grand taxi.
En Marruecos, los taxis se dividen en grand taxi , y petit taxi. El gran taxi no entra dentro del zoco o medina, sino que debes contratarlo en un punto fuera de ella, o buscarlo en una parada, para hacer trayectos entre ciudades, si no quieres coger el autobús o tren. Estos taxis tienen un precio, que o bien pagas integramente tu si quieres viajar sola, o compartido con otros viajeros que van al mismo lugar. Esto ultimo tiene la ventaja de que es mucho mas económico, pero la desventaja de compartirlo, es que tienes que esperar a que se llene, y a los taxistas, siempre les parece que no esta lo suficientemente lleno!!

Assila dista de Tanger en taxi,  40 minutos. Es una pequeña medina amurallada, de calles estrechas, encalada  de muchos colores. Las casas de la medina tienen unas puertas maravillosas, y muchas de ellas son propiedad de franceses. Es un lugar muy tranquilo, al ser casi todo el casco peatonal, pero de mucha animación de gente, con muchas tiendecitas de regalos, por cierto con unos diseños y calidad superiores a lo que solemos ver en los zocos de otros pueblos. Sera por el gusto francés?

Las olas del mar, golpean la muralla de Assila, y saliendo por la puerta norte de èsta, nos encontramos con vendedores de zumo de naranja que te exprimen en el momento por 30 céntimos de euro. Y la playa.. Llena de familias del lugar, y niños que se tiran muy peligrosamente de cabeza al mar desde uno de los torreones de la muralla haciendo peligrosas competiciones.
Buscamos donde comer. Ibamos hablando entre nosotras donde seria mejor comer, cuando un voluntario se ofreció a indicarnos el mejor sitio según èl. Nos fiamos y lo seguimos hasta una calle donde habían varios restaurantes en una especie de chaletitos antiguos. Que acierto!! era un pequeño comedor, donde el menú constaba de tantos platillos que no podíamos con todo. Todo esquisito: El pescado de playa, el pan recién hecho, ensaladas, verduras, dulces, café  o tè. Por 6 euros cada una!

Nos enamoramos de Assila, y Ana quería quedarse a pasar la noche y el domingo. Yo prefería marcharme a Tanger, así que estábamos divididas en la decision.
Mientras me acompañaban a la parada del taxi, no se decidía y el tiempo volaba. Al final optaron por volverse conmigo a Tanger, pero el taxista tampoco ayudaba, porque no pensaba moverse de allí hasta que llegara alguien con quien ya se había comprometido, para el mismo trayecto. Entonces con nosotras dentro, empezó a dar vueltas para ver si encontraba a ese alguien, preguntando por su nombre a gritos. Ese alguien eran dos alguienes de dos metros, que se sentaron en la parte delantera con el taxista. Eramos 7!! y como no pensaba devolvernos nuestro dinero fuimos en estas condiciones hasta Tanger sin respetar en absoluto las lineas continuas de la carretera y con las uñas de mi compañera clavadas en mi pantalón del susto. Gritaban entre ellos como si en vez de estar practicamente sentados unos sobre otros , estuvieran a 100 metros de distancia.

Ya eran las 8 y faltaba media hora para que nos cerraran las puertas de la casa. Así que le rogamos al taxista que nos llevara hasta el zoco. Ni manera.El nos dejaba en la parada que hay en la estación de autobuses y allí debíamos coger un petit taxi para ir al zoco.

Al llegar a la parada no habia ni un petit taxi, ni lo encontramos a lo largo del camino. Era sábado por la noche, y por 1 euro , la gente toma estos taxis para ir a cualquier sitio. Con el bañador, las chanclas de playa, y ropa de playa, íbamos volando por la parte moderna de Tanger. Llamamos a La Casa para avisar de nuestro imprevisto, y nos dijeron donde nos dejaban la llave. Pero ya no habría cena, así que por el camino compramos unas pasteles rellenos de carne, y algunos dulces y llegamos corriendo. La casa estaba oscura y silenciosa, así que nos comimos todo lo que habíamos comprado en el jardín muertas de risa. Fue un día con muchas experiencias y muy divertido.
Voy a escribir la receta de una ensalada que comimos ese día, y que esta deliciosa
         

ENSALADA DE NARANJAS Y AGUA DE AZAHAR

2 naranjas

1 pomelo
1 granada
sal, pimienta
aceite
aceitunas negras
agua de azahar
sésamo
canela
cebolleta

Cortamos una naranja a rodajas y la dejamos aparte para luego adornar.Troceamos pequeño la otra naranja y el pomelo,la cebolleta, desgranamos la granada,y lo ponemos en un cuenco a macerar 15 minutos con  la sal pimienta, aceite, canela y agua de azahar.Ponemos escurrido todo en un plato con la base de las rodajas de naranja, adornamos con las aceitunas negras, sésamo y un chorrito mas de aceite. Esta ensalada también esta muy buena si queremos poner unas tiras de hinojo

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